El nódulo que los médicos le encontraron al Papa en un control de rutina puso el foco en la salud de los pulmones. En la Argentina, el cáncer de pulmón se lleva más de 10.000 vidas por año; nueve de cada diez personas que lo padecen fuman o fumaron, y dejar el cigarrillo es la medida de prevención más efectiva.

El domingo 11 de octubre, al terminar el Ángelus, el papa León XIV contó que en unos controles médicos le habían encontrado un pequeño nódulo en el pulmón, detectado en una fase muy inicial y bien localizado. Por consejo de sus médicos, decidió operarse para extirparlo en el Policlínico Gemelli de Roma. 

Este hecho deja una enseñanza clara: el hallazgo no surgió por un síntoma, sino por un chequeo preventivo de rutina. Y en el cáncer de pulmón, encontrar una lesión en etapa temprana puede cambiar por completo la historia.

El tema llega en un momento especial: noviembre es el mes de concientización sobre el cáncer de pulmón, con su Día Mundial el 17, y es también el mes en que el Papa tiene previsto visitar la Argentina. Se trata del cáncer que más muertes causa en el país: según el Instituto Nacional del Cáncer, más de 10.600 por año, alrededor del 16% de todas las muertes por cáncer.

La relación con el tabaco es directa. De cada diez personas con cáncer de pulmón, nueve son fumadoras o lo fueron. La Organización Mundial de la Salud señala que el cigarrillo explica más de dos tercios de las muertes por esta enfermedad en el mundo, y que respirar el humo ajeno, en casa o en el trabajo, también aumenta el riesgo.

Uno de los problemas de este cáncer es que suele avanzar en silencio. Cuando aparecen síntomas, muchas veces ya no está en una etapa inicial. Por eso conviene consultar al médico ante una tos que no se va o qué cambia respecto de la habitual, tos con sangre, falta de aire o silbidos al respirar, dolor en el pecho, ronquera persistente, cansancio o pérdida de peso sin motivo aparente, o bronquitis y neumonías que se repiten.

Como muestra el caso del Papa, los controles periódicos permiten encontrar lesiones antes de que den señales. Si fumás o fumaste mucho durante años y tenés más de 50, hablá con tu médico sobre la posibilidad de hacerte una tomografía de baja dosis. Las sociedades de medicina respiratoria del país insisten en sumar este control a los chequeos de rutina.

Y hay una buena noticia: nunca es tarde para dejar. Diez años después del último cigarrillo, el riesgo de cáncer de pulmón baja a la mitad. Quienes dejan de fumar a los 50 años reducen a la mitad su riesgo de morir en forma prematura. Y en quienes ya tienen un diagnóstico, dejar el tabaco mejora la respuesta a los tratamientos.

Dejar de fumar no es solo cuestión de fuerza de voluntad. La nicotina genera una adicción real, y por eso las chances de lograrlo son mucho mayores con acompañamiento profesional.

Siete días para dejar el cigarrillo

Nuestro programa Antitabaco acompaña a quienes decidieron dejar de fumar o reducir el consumo. Nueve de cada diez huéspedes que lo realizan dejan o disminuyen el hábito en solo siete días.

El programa está a cargo de un equipo de primer nivel, médicos clínicos, nutricionistas, neumonólogo, y psicólogo. A su llegada, el equipo se contacta con cada persona para acompañar su decisión. Durante la estadía se mide el grado de adicción, se hace una valoración integral (neumonológ

ica, nutricional, postural y estética, con escaneo termográfico de columna) y se diseña un plan a medida.

El acompañamiento sigue en la etapa posterior, cuando pueden aparecer ansiedad, estrés o cambios en el sueño. Todo sucede en nuestra reserva ecológica privada de más de 400 hectáreas, con aire puro, alimentación saludable y actividad física, un entorno que ayuda a cortar con la rutina asociada al cigarrillo.

Si este es el año en que querés dejar de fumar, o conocés a alguien que lo viene postergando, compartile estas líneas. Cuidar los pulmones empieza por la decisión de hoy.

Más información: www.qenti.com · 0810 345 5656 · [email protected]