Estados Unidos dio a conocer una actualización de su pirámide alimentaria como parte de las Guías 2025-2030. Resulta de importancia resaltar que si bien se la presenta como novedosa la misma brinda recomendaciones que ya se vienen promoviendo desde hace varios años atrás. 

Esta iniciativa generó debate en la comunidad científica y nutricional, especialmente en relación a la imagen publicada,  ya que podría dar lugar a interpretaciones erróneas. Por ejemplo, en la pirámide se jerarquizan las carnes y manteca en el nivel superior, mientras que los cereales en el inferior, lo cual  puede dar a entender que se fomenta el consumo de grasas saturadas. Sin embargo, en el texto complementario a la imagen se aclara que se desaconseja que más del 10% de las grasas ingeridas en el día  provengan de dichas grasas (grasas animales). Por el contrario, se enfatiza la importancia de priorizar el consumo de alimentos fuente de grasas insaturadas, como palta, frutos secos, semillas y aceite de oliva, de origen vegetal.

Recalcamos la importancia de una correcta lectura de sus recomendaciones para una adecuada interpretación de las mismas. De esta manera,  es posible identificar mensajes que, en su mayoría, coinciden con los principios que se promueven en la alimentación de La Posada del Qenti. Dentro de ellos recalcamos: la incorporación de diversas fuentes de proteínas, tanto de origen animal como vegetal, como las legumbres,  el consumo habitual de frutas, verduras y cereales integrales, lo cual impulsa el consumo de fibra y prebióticos, todas recomendaciones que impactan positivamente en la salud de la microbiota intestinal. Asimismo, se enfatiza la importancia de priorizar el consumo de comida real, alimentos sin paquetes, envoltorios, conservantes o aditivos, más cercanos a la tierra y a los nutrientes que nuestro organismo necesita para estar en armonía y  saludable.  

Por lo tanto desde el Equipo de Nutrición de La Posada del Qenti, acompañamos y sugerimos en las siguientes recomendaciones: 

  • Limitar el consumo de empaquetados y ultraprocesados. 
  • Consumir frutas y verduras todos los días. 
  • Disminuir el consumo de cereales azucarados  pero no evitar la ingesta de cereales integrales. Entre ellos encontramos la avena, pan integral o galletas integrales de trigo, avena o centeno
  • Priorizar las grasas insaturadas provenientes de palta, frutos secos y aceite como el de oliva por encima de las grasas como la manteca, crema o grasa bovina.
  • Sumar proteínas de ambas fuentes, animales ( carnes magras, huevo o quesos magros) y de origen vegetale (legumbres  y algunos cereales como la quinoa).  
  • Completar estas recomendaciones con actividad física regular,descanso de calidad y cuidado de los niveles de estrés.